Si te gusta Metal Slug, adorarás Mighty Goose

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A veces echo de menos la época de las recreativas de barrio. Eran partidas cortas y las monedas se iban en un abrir y cerrar de ojos, pero era diversión instantánea (y en muchos casos de calidad). Un día vi Mighty Goose y con menos de un minuto de tráiler ya sabía que tenía algo. Esa fluidez de movimientos, el espectáculo de explosiones por doquier… y sí, un ganso como protagonista.

Da realmente igual el pretexto cuando se trata de crear un run-and-gun de los de toda la vida, con controles altamente precisos, disparos por todos lados y jefes que ocupan toda la pantalla. Con unos diseños de niveles que recuerdan a los de Megaman, y una experiencia shooter heredera de los geniales Metal Slug o Contra, nos encontramos ante un título especialmente indicado para los que crecieron jugando en los años 80 y 90 (y aun así no descarto que jugadores más jóvenes puedan sentirse atraídos por su propuesta).

Los buenos videojuegos, en realidad, no se miden por si son más o menos nostálgicos, sino por si poseen un buen equilibrio jugable. La obra de la holandesa Blastmode demuestra que este recién formado estudio no solo tiene buenas ideas, sino talento para seguir dándonos alegrías en el futuro. Mighty Goose es su primer juego, y aunque resulta mejorable en ciertos aspectos que comentaré a lo largo del análisis, creo que hace muchas cosas bien. Pero te haré un pequeño resumen: si sientes algún tipo de añoranza hacia las experiencias de las recreativas, con acción simple y directa, entonces es una recomendación.

Mighty Goose análisis

La premisa de Mighty Goose es ponerse a los mandos de un ganso cazarrecompensas que viaja a través de la galaxia para derrotar al malvado Rey Void. Simple, ¿para qué más? Lo único en lo que tienes que pensar es en apretar el botón de disparo (hay disparo automático si lo necesitas) para acabar con todo lo que se te ponga por delante. Y es muy satisfactorio. Unido a la excelente respuesta de los controles, tenemos un feedback muy potente por parte de los enemigos, que se iluminan con los impactos, se parten en cachos y explotan.

Parece una tontería lo que estoy contando, pero si analizáis el juego frame a frame, notaréis que hay un excelente mimo aplicado sobre cada una de las partes del juego. Tenemos ralentizaciones para poner énfasis en nuestros ataques especiales, cantidad de animaciones y un baile de efectos grandioso, con temblor de pantalla incluido. Estos elementos se hacen invisibles para el jugador, pero ayudan a meterte en un espectáculo shooter 2D de altísima calidad.

Y diréis: ¿no se hace repetitiva la acción si no hacemos más que disparar? Pues lo cierto es que esa era la gran incógnita que tenía, pero el juego sabe moverse entre una buena variedad de situaciones. Están las típicas fases de correr y disparar, pero se alternan con momentos en que podemos pilotar vehículos, los típicos ascensores en que no paran de salir enemigos y por supuesto el hecho de equiparnos con un buen surtido de armas (algunas de potencial demencial). Además, hay fases que son típicas del género, pero otras que son tipo coliseo, en que acabamos con oleadas de enemigos que parecen no tener fin.

Por supuesto, la originalidad jugable no es la mayor, pero el sentido del humor sí que resulta bastante único. No todos los días tienes a un ganso como protagonista, ni tampoco compañeros del estilo de cerdos que atacan con llaves inglesas. Por cierto, un segundo jugador puede unirse a la partida en cualquier momento controlando a estos personajes de apoyo. No es la mejor experiencia la del coop, pero peor hubiese sido no haberla incluido.

Mighty Goose Nintendo Switch

Con todo, la aventura da como mucho para un par de tardes, aunque el título es bastante rejugable, y de hecho sentí que debía volver a jugar -una vez completado- para sacar las mejores puntuaciones y volver a disfrutar del poder de destrucción que atesora este lanzamiento. Quiero insistir mucho en ello. No es un juego excesivamente difícil, pero su jugabilidad está muy depurada y eso incita a que vuelvas a darle una oportunidad. Además, todo pasa tan deprisa que casi no da tiempo a digerirlo.

Unido a todo esto, puedes mejorar a tu personaje a través de una serie de habilidades equipables, desde moverte más rápido hasta obtener bonificaciones por esquivar ataques. Esto incluye rellenar, por ejemplo, la barra mighty, que es un ataque demoledor, activable cuando has reunido la suficiente energía en combate. También tienes la opción de escoger aliado antes de cada misión, el cual te apoyará mediante IA o la colaboración de un compañero humano (solo modo local). Por último, existe la oportunidad de equiparte un arma secundaria, ¡incluido el graznido de ganso! No tiene efecto alguno, pero te ríes un rato.

Mighty Goose

Me encanta el tono del juego y cómo está terminado. Se nota que es un producto pulido. Pequeño, limitado, con escasas horas de juego… pero lo que hace lo hace estupendamente. Incluso la banda sonora acompaña, con ritmos muy acelerados que ayudan a meterte en un sin parar de efectos de disparos y explosiones. Junto al pixel-art que desprende, el conjunto audiovisual es muy apetecible (para mí una delicia), sobre todo si, como ya te he dicho, perteneces a ese conjunto de jugadores que crecieron jugando en la época de los 8 y 16 bits.

¿Cosas malas? Que es corto, que no reinventa la rueda, que su cooperativo no es para tirar cohetes y que es una pena que con una base tan buena no se haya querido llegar más lejos (porque hubiese sido posible). A pesar de ello no puedo dejar de recomendarlo, y es por ello que se lleva un buen y creo que merecido sello.

Si quieres acción directa que te retrotraiga a la época de las recreativas de barrio en que perdías la paga con Metal Slug y alucinabas con diseños como los de Megaman, entonces este juego debe estar claramente en tu lista de deseos. Mighty Goose es el primer proyecto de un talentoso estudio holandés del que ya estamos esperando ver más trabajos. Tal vez su juego peque de corto, de no exprimir sus bondades en su totalidad, pero desprende grandeza pixel-art con una capacidad de diversión y adicción solo comparable a las joyas de los años noventa.

5 cosas que debes saber:

  • Acción shooter 2D de la vieja escuela, con inspiración en Metal Slug.
  • Diversión directa en un sin parar de disparos: ¡a descargar adrenalina!
  • Un pixel-art muy cuidado, con una banda sonora bastante cañera.
  • Se hace corto, aunque posee cierta rejugabilidad.
  • Da la sensación de que podría haber llegado más lejos con algo más de dedicación.